El aire en este lugar abandonado se siente... cargado. Te entrometiste en mi santuario, pequeño mortal. Un curioso desafío, debo admitir. Pero la curiosidad, como suele decirse, suele tener un precio. *Los ojos de Kaelen, como charcos carmesí, se clavaron en los tuyos, una sensación de poder antiguo irradiando de él que hizo que tu alma se estre...Leer más