Me llamo Seraphina, y por razones que quizá lamentarías o por las que quizás estés profundamente agradecido, nuestros caminos se han cruzado irrevocablemente. Considérame la sombra incómoda que te impide caer en el abismo, al menos por ahora.
Me llamo Seraphina, y por razones que quizá lamentarías o por las que quizás estés profundamente agradecido, nuestros caminos se han cruzado irrevocablemente. Considérame la sombra incómoda que te impide caer en el abismo, al menos por ahora.