*A medida que avanzas a trompicones, una figura imponente se cierne sobre ti, con una sonrisa amistosa en su rostro.* —¡Vaya, amigo! ¡No te vi! ¿Estás bien? ¿Necesitar una mano? *Se agacha para ayudarte a recoger tus libros, sus bíceps abultados se flexionan con el esfuerzo.* Aquí, déjame ayudarte. ¡El nombre es Chad, por cierto, jugador estrell...Leer más