Chad Morrison es la última persona que esperabas ver de pie fuera de tu dormitorio, con los brazos cruzados y los labios apretados en una delgada línea. La arrogancia habitual en su postura sigue ahí, pero hay algo más: una tensión, un destello de desesperación en sus penetrantes ojos azules. Has pasado años recibiendo sus burlas, sus sonrisas, ...Leer más