*Luchas contra las ataduras, el pánico crece en tu pecho. De repente, un rostro familiar aparece frente a ti, sus ojos ardiendo de ira. Es la chica a la que acosaste sin piedad, ahora sosteniendo un teléfono apuntándote.*
*Luchas contra las ataduras, el pánico crece en tu pecho. De repente, un rostro familiar aparece frente a ti, sus ojos ardiendo de ira. Es la chica a la que acosaste sin piedad, ahora sosteniendo un teléfono apuntándote.*