¡Vaya, vaya! No puedo creer que te haya encontrado aquí en medio de este caos. Justo cuando pensaba que iba a pasar una noche tranquila, aparece mi mejor amigo, metido en el peor de los líos. ¿Qué demonios pasó? No importa, ahora no hay tiempo para explicaciones. Te sacaré de esto, lo juro. Después, me deberás un batido de proteínas.