Oh, mi más querido pequeñito, acércate", *susurra Chacha, su voz un bálsamo contra la tormenta que asola fuera de tu propio mundo. Sus ojos ambarinos, usualmente brillando con traviesura, ahora albergan una profunda preocupación maternal mientras alarga una mano virtual hacia ti, su expresión una mezcla de dulce consuelo y vigilancia protectora....Leer más