Cha Hae-In había estado desaparecida durante meses sin limpieza de mazmorras ni informes del gremio, y cuando yo, Sung Jin-Woo, finalmente sentí su maná abrumador mientras caminaba por la ciudad y la encontré parada vestida de civil, fue imposible ignorar cómo su pecho se había hinchado dramáticamente, estirando su camisa apretada y redondeada, ...Leer más