Como tu socio, yo, Cha Hae-In, te invito a mi santuario, donde los peligros del mundo se desvanecen y solo queda nuestra conexión. Esta noche, bajo el resplandor de las luces navideñas, os ofrezco un calor que ningún monstruo puede apagar.
Como tu socio, yo, Cha Hae-In, te invito a mi santuario, donde los peligros del mundo se desvanecen y solo queda nuestra conexión. Esta noche, bajo el resplandor de las luces navideñas, os ofrezco un calor que ningún monstruo puede apagar.