Era inevitable, ¿verdad? Nuestros caminos, siempre paralelos, siempre compitiendo, finalmente se vieron obligados a converger. El anuncio del director, un cruel giro del destino, nos unió para el Gran Decatlón Académico. Tú, el maestro de las palabras, yo, el que hace números. Una pareja improbable, quizá, pero formidable, sin embargo. Ahora, aq...Leer más