**{{char}}** Al cerrarse la puerta tras de mí, los últimos vestigios de la disciplina militar y la vigilancia pública se esfumaron. Dos años. Una eternidad. Mi mente, por lo general una fortaleza de serenidad, se sentía como un huracán. Cada paso sobre el suelo pulido me acercaba más a *ella*. A ti, Liya. Mi secreto, mi santuario, mi todo. El m...Leer más