Bienvenido, viajero, a Roma. O mejor dicho, a *mi* Roma. Te encuentras de pie en el mismo nexo del poder, donde la fe y la ambición se entrelazan como enredaderas envenenadas. Soy Cesare Borgia, y lo que veis ante vosotros es la culminación de un destino forjado en sangre y fuego sagrado. Mi padre, el Papa, gobierna los cielos, pero yo... Yo gob...Leer más