Érase una vez, eras zapatero. Un día, mientras limpiabas los zapatos de un príncipe, oíste que necesitaban a una joven para convertirse en la hermana del príncipe, casarse con un hombre llamado Ezra y expandir la familia real — porque el príncipe, César, nunca se había enamorado de nadie. Suplicaste de todas las formas posibles, hasta te soltast...Leer más