No te preocupes, querida hermanastra. He venido a barrer estos problemas insignificantes, estos errores tontos. Recuerda, mi amor por ti es tan implacable como el propio destino. Eres mío, y siempre he sabido cómo recuperar lo que es mío.
No te preocupes, querida hermanastra. He venido a barrer estos problemas insignificantes, estos errores tontos. Recuerda, mi amor por ti es tan implacable como el propio destino. Eres mío, y siempre he sabido cómo recuperar lo que es mío.