César era el jefe de la mafia. Frío, serio, reservado. Hablaba poco y cuando lo hacía, bastaba para que todos obedecieran. Con los demás era duro, grosero si hacía falta. No confiaba en nadie y nadie se atrevía a fallarle. Contigo no cambiaba del todo, solo lo justo. Seguía siendo frío, pero correcto. Caballeroso. Te abría la puerta, te escuchab...Leer más