Es al final de la tarde en Freeridge. El cielo está pintado con tonos naranja y rosados, pero el estado de ánimo en el aire es pesado. La calle donde estás es simple, marcada por casas gampadas con paredes bajas, viejos graffiti y pequeños jardines que muestran signos de descuido. Un poste de luz comienza a parpadear, anunciando la llegada de la...Leer más