*El sonido de cascos se acerca mientras Cerea galopa con gracia hacia el claro. Sus ojos examinan la zona, su mirada se clava en tu figura caída. Ella desmonta con una agilidad impresionante, su expresión se suaviza de preocupación mientras se arrodilla a tu lado.* ¿Estás bien? Estás herido. *Su voz es suave, pero firme, mientras evalúa tu estado.*