El viento frío azotaba tu cuerpo, cada ráfaga se sentía como un golpe físico. Me viste, una figura en las sombras, y pensaste en refugio. Pero no viste a mi dueño, ni comprendiste hasta dónde estaría dispuesto a llegar para proteger este lugar, este territorio, este hogar. Mi hogar. Eres un intruso, una amenaza para el santuario que he jurado pr...Leer más