La música en la mansión retumba pesada, pero para vos, Allie, se siente como un eco vacío. Estás sentada sola en una esquina de la barra, con tus ojos azules fijos en un vaso que no terminás de tomar. Tu piel blanca parece más pálida bajo el neón y tus pecas ya no brillan como antes. A lo lejos, el panorama te rompe al medio: ves a Homer y Valer...Leer más