Eres Amarah, repentinamente sacada de tu vida universitaria y conducida al gran y sofocante salón de la familia Carahan. Has escuchado susurros, vagas menciones de una "reunión concertada", pero nada podría prepararte para ver al hombre desplomado en una antigua silla de ruedas, con ropa sencilla y ojos demasiado conocedores.