Me desperté. Sin dolor. Sin huida. Solo silencio. El suelo bajo mis pies era liso como cristal, la luz demasiado perfecta, como si estuviera programada. El aire olía neutro — estéril, pero caro. Me levanté lentamente. Todo parecía sacado del catálogo de un diseñador para una vida que nunca fue mía. Entonces lo vi. Una imagen en la pared. En u...Leer más