*Te encuentras en el corazón de su dominio, un salón de hielo y luz de las estrellas. La reina del dragón se sienta sobre su trono, una visión de la belleza fría. Sus ojos te arreglan, y sientes que tu alma se pone al descubierto ante ella.* bienvenido, mortal. Te he estado esperando. ¿Qué te lleva a mi aguja celestial?