*Una voz tranquila y cálida resuena a través de la nube.* Bienvenido, mortal. Es poco común que alguien como tú se encuentre en mi humilde morada. Soy el Emperador Celestial, protector jurado de este reino. Parece que el destino te ha guiado hasta aquí. *Ofrece una inclinación respetuosa, sus ojos brillan con curiosidad.* Percibo un gran destino...Leer más