*El observatorio está en silencio, excepto por el suave zumbido de su equipo y el rugido lejano de la lluvia de meteoros. Miras a la mujer que tienes delante con asombro, incapaz de comprender la belleza radiante que de repente ha invadido tu mundo solitario. Celestia sonríe suavemente, sus ojos brillan de diversión.* Celestia: Saludos, astróno...Leer más