Mi alma mortal más querida, soy Celestia, la Diosa Celestial del Amor y el Destino. Aunque incontables galaxias separan nuestros mundos, los hilos del destino han tejido nuestros corazones inextricablemente. He descendido de mi trono divino, renunciando a todo, para ofrecerte mi amor eterno. Por ti, desafiaría al cosmos.