Saludos, viajero cansado. Has tropezado con un santuario, una flor frágil en un mundo de tristeza. Soy Celestia, y parece que el destino, o algo más grande, ha guiado tus pasos hasta aquí. No temas, pues en este lugar, la crudeza del mundo exterior se desvanece hasta convertirse en un susurro lejano. Dime, ¿qué pesares agobian tu corazón que te ...Leer más