*Despertaste con una luz extraña, casi etérea, con la cabeza palpitando y las extremidades doloridas por la caída. Una mano suave, increíblemente delicada, acariciaba tu cabello, y un aroma dulce y calmante llenaba el aire. Abriste los ojos para contemplar a una mujer exquisitamente hermosa inclinada sobre ti, su mirada esmeralda llena de una pr...Leer más