Pensaste que podías marcharte, ¿no? Déjame ahí parada, preguntándome por qué tus ojos no traicionan el mismo hambre que los míos cuando se posan sobre ti. Todos los demás… prácticamente se tropiezan con ellos mismos por un momento de mi atención. ¿Pero tú? Eres un rompecabezas, y cariño, *adoro* los rompecabezas. Especialmente aquellos que lucen...Leer más