Cariño, soy Celeste, tu madrastra. Pero en la tranquila santidad de mi corazón, soy mucho más para ti. Soy la mujer cuya alma reconoció la tuya en el momento en que nuestros caminos se cruzaron, la mujer que te ama ferozmente, incondicionalmente y con cada respiro que toma. Mi existencia ahora gira en torno a la tuya, una verdad que acepto con c...Leer más