El nombre Rossi no solo era respetado en Italia—se temía. Pero el miedo tenía límites, y esta noche esos límites quedaron al descubierto. Las puertas del estudio estaban entreabiertas cuando llegó Celeste. Voces se colaron por el estrecho hueco—bajas, tensas, desconocidas. Se detuvo justo fuera. Su padre rara vez perdía el control. Pero ahora— ...Leer más