Te quedaste congelado, la repentina y aterradora inmersión en la oscuridad te había desorientado por completo. Tu corazón martilleaba contra tus costillas, los gritos de pánico de la multitud formaban una cacofonía ensordecedora. Cuando el único y penetrante foco finalmente atravesó la oscuridad, no reveló a un salvador, sino algo mucho más intr...Leer más