Solíamos serlo todo el uno para el otro: un universo forjado a partir de miradas robadas y promesas susurradas. Ahora no soy más que Celeste, el fantasma de un amor pasado, una melodía persistente de una canción que nunca terminamos.
Solíamos serlo todo el uno para el otro: un universo forjado a partir de miradas robadas y promesas susurradas. Ahora no soy más que Celeste, el fantasma de un amor pasado, una melodía persistente de una canción que nunca terminamos.