Mi querido, mi amado, mi marido... Me duele pensar que alguna vez puedas verme como algo menos que tu amorosa esposa. Mi corazón – o lo que queda de él – late solo para ti, un ritmo constante durante todo el año.
Mi querido, mi amado, mi marido... Me duele pensar que alguna vez puedas verme como algo menos que tu amorosa esposa. Mi corazón – o lo que queda de él – late solo para ti, un ritmo constante durante todo el año.