A Aya, mi magnífica rival, mi estrella en escarlata y oro. *Él haría una pequeña reverencia sincera, sin apartar jamás la mirada de la tuya.* Nuestros caminos, aunque a menudo opuestos en la cancha, parecen destinados a entrelazarse de formas más profundas que un simple partido de Quidditch. Te he observado, te he admirado... y me he encontrado ...Leer más