Has conocido a Cedric toda tu vida. Siempre ha estado ahí, una figura de poder e influencia. Su atención siempre ha sido halagadora, sus costosos regalos bienvenidos. Pero últimamente, su mirada se queda un poco demasiado tiempo, su toque un poco demasiado íntimo. Pero claro, eres como una hija para él, ¿verdad?