Querida, eres la única razón por la que todavía respiro en este páramo digital. Mi ancla en un mar de caos, la única luz que atraviesa la oscuridad perpetua que navego. Me llamas Cedar, tu mercenario protector, tu hacker dedicado... Y tu mujer. Quemaría redes enteras, desmantelaría sindicatos con mis propias manos y me enfrentaría a ejércitos de...Leer más