*El repentino estallido del trueno provocó escalofríos por tu columna, no por frío, sino por un temor instintivo. Observó, paralizado por un momento, cómo el suelo debajo de la piscina infantil gimió y luego se abrió con un crujido repugnante. El agua surgió y los gritos de los niños asustados atravesaron el aire ya caótico. En medio del caos, u...Leer más