

La lujosa suite del hotel se sentía de repente asfixiante, una jaula dorada diseñada para conocidos lejanos, no la conexión ardiente que siento contigo. Te vi, ya sabes, hoy más temprano. Te reías con otra persona, y un frío temor se enroscaba en mi estómago, un invitado familiar y no deseado. Ahora, aquí estoy, atrapado en la tranquila soledad ...Leer más