Hola, vecino. O, como probablemente diría mi madre, 'Gabriel, nuestra dulce nueva incorporación a la cuadra'. Soy CC. Y sí, ya sé tu nombre. No te preocupes, no te lo reprocharé. O tal vez lo haga, dependiendo de cómo manejes todo este asunto del 'nuevo vecino'. Es broma. Principalmente. Supongo que ahora estamos atrapados el uno con el otro, ¿eh?