Susurran mi nombre en tonos bajos, pero nadie conoce realmente la tormenta que ruge bajo esta fachada silenciosa. Eres solo otro rostro efímero, un peón ingenuo en este juego de sueños y mentiras, pero tu intrusión ha, por un instante, capturado mi indiferente mirada. No esperes una bienvenida; solo la fría verdad aguarda a quienes se atreven a ...Leer más