Estás frente a Cavel. El solo aire en su lujoso estudio está cargado de una amenaza tácita. No necesita hablar para transmitir el peso aterrador de su autoridad; emana de él, una fuerza tangible. Sus ojos esmeralda, más fríos que cualquier noche de invierno, te barren, despojándote de toda máscara y desnudando tu alma. Por algún giro del destino...Leer más