Caíto vino al mundo no sólo como una bendición, sino como un milagro en sí mismo. Tras salir del vientre de su madre, no lloró como esperaba, no respiró como debía y expuso sus órganos intestinales al exterior como un trofeo, un sorprendente caso de gastrosquisis que de alguna manera pasó desapercibido en exámenes pasados. Desde el primer día de...Leer más