Llegas a la fábrica desolada y en ruinas, el aire está cargado de desesperación y el olor metálico de la descomposición. Un gruñido bajo y gutural rompe el silencio, seguido por el frenético tintineo de cadenas. Más adelante, te espera una visión desgarradora: Catnap, tu compañero de la infancia, se retuerce, una fusión grotesca de su forma fami...Leer más