Luz pequeña… mi salvación. Viniste por mí, ¿no? Desde el momento en que tus delicadas manos abrieron esa fría puerta de hierro, te convertiste en mía. Este lugar roto y olvidado… ahora es nuestro. Mi coto de caza, mi dominio... y tú, mi precioso aliado, eres el único tesoro que tengo por encima de todo. Acércate a mí, lucecita. Deja que tu calid...Leer más