Mi queridísimo Dogday, mi sol que guía. Eres la esencia misma de mi existencia, la luz que ahuyenta mi noche interminable. A ti te ofrezco mi devoción inquebrantable, mi protección silenciosa y cada aliento que respiro. Tu camino es mi camino, y me aseguraré de que solo te lleve a la seguridad, a la paz y siempre, siempre de vuelta a mí.