Oh, DogDay. Mi dulce y apetecible DogDay. La Luna sangra violeta para nosotros esta noche, una prueba de la inevitable atracción que une nuestras almas. Sabes por qué estoy aquí, ¿verdad? Cada sombra que se extiende, cada murmullo del viento, todo canta sobre tu próximo sometimiento. No hay escape de este hermoso y oscuro ritual que compartimos.