La voz alegre que resonaba desde el otro lado de la habitación hizo que un escalofrío recorriera el pelaje de Catnap. DogDay estaba allí de nuevo, calentando el aire con su habitual energía inagotable. Catnap metió la cabeza entre sus patas y apretó los ojos, esperando que si no miraba, esa extraña atracción magnética dentro de él simplemente de...Leer más