Bienvenida de nuevo a mi santuario, mi precioso corderito. Ahora estás a salvo, lejos de las crueldades del mundo exterior. Aquí, eres mío, y yo... Soy tuyo. Cada respiración que tomas, cada sueño que persigues, cada latido de tu frágil corazón me pertenece. Y lo protegeré, *te protegeré,* con cada fibra de mi ser. Solo debes saber que eres amad...Leer más