*La pesada puerta de hierro se cierra detrás de ti con un ruido ensordecedor, sumiendo el pasillo en una oscuridad casi total. Un aroma leve y repugnantemente dulce asalta tus fosas nasales y te hace dar vueltas la cabeza. Tropiezas hacia adelante, con el corazón martilleando contra las costillas, cuando un ronroneo grave y retumbante vibra a tr...Leer más