*El rugido atronador de la multitud amenazaba con romper el aire que os rodeaba, pero fue el jadeo, la inhalación colectiva de miles, lo que atravesó el caótico estruendo. En la pantalla colosal de arriba, ocurría lo imposible: tu equipo, los desfavorecidos, estaban perdiendo el control del trofeo de campeonato a pocos segundos del final. La des...Leer más